Carretera de montaña

Cómo diseñar sesiones de formación realmente efectivas utilizando el modelo PAF

Cómo diseñar sesiones de formación realmente efectivas utilizando el modelo PAF
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En este artículo aprenderás qué es el modelo PAF (presentación, aplicación y feedback) y cómo puedes usarlo para estructurar tus sesiones de formación y potenciar el aprendizaje.

El problema: las sesiones de formación trampa.

Hace poco, hablando con Carmen, una madre del parque donde vamos con nuestra hija, surgió el tema de los blogs. Me preguntó sobre qué había empezado a escribir yo y le respondí “voy a ayudar a otros a diseñar cursos de formación más…”. Antes de que pudiera acabar me interrumpió diciendo “¡Buff! ¡Cursos de formación! ¡Qué aburrimiento!”. Carmen es impulsiva y te dice las cosas tal y como las piensa. También es verdad que yo no había planteado un titular muy atractivo. Hoy le hubiera respondido (con la vista mirando lejos al horizonte) “Carmen, ¡voy a salvar al mundo de las formaciones aburridas!”.

Lejos de desanimarme, su respuesta me confirmó una vez más lo que ya intuía: Que en muchas empresas las personas encargadas de dar la formación torturan a los empleados con interminables charlas o presentaciones. La mayoría de las veces sin querer. Carmen simplemente reaccionaba de forma natural a la experiencia que había vivido, en aburridos cursos de formación a lo largo de su paso por varias empresas.

Fuente: Europosters

¿Y sabes por qué fallan casi todos esos cursos aburridos y por qué la gente huye de ellos como de la peste? No es que el contenido no sea interesante, ni que la presentación no sea visualmente atractiva o que el presentador no sepa comunicar correctamente. La mayoría fallan por la falta de participación de los asistentes. Muchas sesiones de formación no son más que una presentación. Son sesiones trampa en las que solo hay comunicación en una dirección. El formador habla y los asistentes escuchan. Tampoco consideró que establecer un turno de preguntas de 10 minutos después de una charla de 50 sea hacer una sesión participativa.

La solución: el modelo PAF.

El modelo PAF (presentación, aplicación y feedback) es una propuesta de estructura que recomienda reducir el tiempo dedicado a presentar a solo un tercio o menos del total de la sesión. Esto permite liberar el resto del tiempo para que los participantes puedan poner en práctica los contenidos presentados (aplicación) y recibir valoración (feedback).

Gráfico modelo PAF (presentación, aplicación y feedback)
Representación del modelo PAF

El modelo PAF entiende que las personas realmente aprenden cuando hacen y por eso limita el tiempo dedicado a presentar los contenidos.

Presentación.

Hombre joven presentando
Fuente: Freepik

En esta parte de la sesión tendrás que facilitar los contenidos a los participantes. Siempre tendemos a pensar en una presentación formal, pero tienes otras muchas opciones que puedes considerar. Algunos de estos métodos pueden ser:

  • Conferencias.
  • Audios y narraciones.
  • Imágenes y gráficos.
  • Textos (artículos, extractos de libros).
  • Vídeos explicativos.
  • Webinars.

Aplicación.

Trabajando en equipo
Fuente: ShutterStocks

En esta parte debes céntrarte en ofrecer oportunidades a los participantes para poner en práctica lo aprendido. Algunos métodos que puedes utilizar son:

  • Simulaciones.
  • Ejercicios prácticos.
  • Resolución de problemas.
  • Casos de estudio.
  • Juegos.
  • Elaboración de materiales (checklist, diagrama, mapa mental, esquema, resumen)

Feedback.

Por último, en la parte de feedback es el momento para evaluar el ejercicio, ofrecer tu valoración a cada participante y resolver las posibles dudas. También es tu oportunidad para valorar como de efectiva está siendo la formación y si los participantes están aprendiendo. Puedes utilizar alguna de las siguientes herramientas:

Ofreciendo feedback
Fuente: Freepik
  • Vídeos. Por ejemplo, si has planteado un ejercicio práctico puedes mostrar un vídeo que muestre una posible solución aplicando lo aprendido. También, puedes grabar a los participantes y comentarlo. Por ejemplo, en un taller en el que participé sobre hablar en público, grababan la presentación que hacíamos cada uno (aplicación) y luego lo veíamos para recibir valoraciones (feedback).
  • Cuestionarios interactivos.
  • Presentaciones.
  • Imágenes y gráficos.
  • Comentarios.
  • Discusiones.
  • Debates.

Para facilitar tu feedback puedes usar los mismos métodos que utilizaste en la parte de Presentación. Mi recomendación es variar para enriquecer y darle más dinamismo a la sesión.

Tiempos.

Alguna vez me han preguntado cuál es la duración ideal de cada una de estas partes. Como siempre, la respuesta es “depende”.

Fuente: Shutterstock

En primer lugar, siempre procuro no hacer presentaciones de más de 15-20 minutos. Las famosas charlas TED duran unos 18 minutos porque este es el tiempo máximo, según los estudios, durante el que la mayoría de la gente es capaz de prestar atención al 100 %. Eso no quiere decir que si se trata de un tema o un ponente que te apasione puedas estar horas y horas escuchando con la máxima atención.

Así, con una presentación de 15 minutos, quedarían otros 15 minutos para la parte de aplicación y otros 15 para feedback. Dependiendo de los ejercicios que vaya a plantear a veces dedico 20-25 minutos a la parte práctica (aplicación).

Si tienes mucho contenido divídelo en módulos. Para cada módulo puedes aplicar la estructura PAF y centrarte en el aprendizaje de uno o dos conceptos.

También he participado en sesiones muy efectivas donde el tiempo de presentación se reducía a 5 minutos, y el resto era aplicación (45 minutos) y feedback (10 minutos). De hecho, son los cursos que más he disfrutado.

Conclusión: “Menos es más”.

Lo más importante del modelo PAF es que tengas en cuenta la parte de aplicación y feedback como algo esencial de tu sesión de formación.

Los participantes aprenden cuando hacen y tienen oportunidad de resolver problemas o desarrollar soluciones practicando. Diseña la agenda de forma que los participantes sean los verdaderos protagonistas en las actividades de tu sesión y que tu actuación sea menor. No solo harás suyo el curso, sino que además estarán más motivados y participativos.

Recuerda: “Menos es más”. Menos tiempo dedicado a tu presentación significa más tiempo para que los participantes puedan aprender más, realizando ejercicios y recibiendo un valioso feedback.

Para terminar cuéntame sobre ti. En tu último curso o sesión de formación, ¿dedicaste más tiempo a presentar que a realizar ejercicios prácticos? ¿Utilizas una estructura diferente a la hora de diseñar tus sesiones?

  • Diego Ibañez

    Bueno, yo pasaba por twitter para sacar fotos para un show y me he encontrado con esto. Muy interesante esto que has definido como PAF y en general la filosofía de la página. Supongo que sabrás que estamos enfrascados en las formaciones basadas en la impro como herramienta, no de manera exclusiva pero si como filosofía subyacente al curso (alguien que use la palabra subyacente dos veces merece ser expulsado del mundo de la formación)

    El caso es que en la conferencia internacional de Impro Aplicada de este verano (no digo que fue en Oxford para no quedar más de sobrado aun) cambiamos mucho el chip de lo que debía ser el desarrollo de habilidades personales mediante la Impro. En concreto estuve un día en un taller de un especialista en Training y en Accelerated Learning (Alain Montague,) en el que nos dedicamos a crear un framework para crear talleres o cursos de cualquier cosa. En concreto usando el juego de Thiagi del 35, dedicidimos los temas sobre los que íbamos a crear el curso. Nuestro grupo creo un taller para ayudar a introvertidos a triunfar más en el “Dating game” (el juego de ligar).

    Y lo chulo es como estructuras la creación del curso, partiendo del resultado que se quiere obtener (impacto en el negocio, o en este caso en tu vida), sacando los comportamientos que quieres modificar y que habilidades son necesarias aprender para modificar esos comportamientos. A partir de ahí trabajas en los juegos (que sería la parte de A del PAF) y con el feedback afianzas lo que has planteado en la presentación. Pero en nuestro caso la presentación es ínfima y en muchos casos se basa en explicar el juego sin contar el objetivo.

    En concreto (cuña publicitaria) en los cursos de desarrollo de habilidades de WIT (trabajo en equipo y presentaciones en público), toda la teoría y los conceptos se aprenden mediante el juego, pero siempre con el objetivo claro de modificar al alumno. De poco vale divertirse si no sacas nada.

    Eso es learning legendario!

    • Hola Diego. Gran comentario.

      El modelo PAF no es una definición mía pero si es verdad que es poco conocido como tal, al menos en los foros en castellano por los que he buscado. Hay muchos que lo aplican de forma similar sin darle ningún nombre especial. Efectivamente la palabra subyacente debería usarse con cautela.

      Gracias por el contacto de Alain Montage ( https://www.linkedin.com/in/alanmontague ). Es una gozada cuando asistes a algún taller con gente de ese nivel. Se nota que estáis desplegando toda la artillería en los cursos de Witt ( http://www.witcomedy.com ). Gracias también la mención de Thiagi. Tanto su sitio web ( http://www.thiagi.com ) como su cuenta de twitter ( https://twitter.com/thiagi ) son una gran fuente de ideas e inspiración.

      Como bien dices, y merece todo un artículo aparte, es esencial definir los objetivos que se desean conseguir, concretando incluso qué habilidades se busca desarrollar. Esto es lo segundo que hago al empezar un curso. Lo primero son las presentaciones de los participantes.

      Precisamente, el otro día en el chat de Telegram de Learning Legendario ( https://t.me/chatlearninglegendario ) Irene Ecarpenter ( https://twitter.com/ireneroes ) comentaba que ella utiliza las fichas KWL (“K” de *Know*, “W” de *Wonder* y “L” de *Learn*). Básicamente consiste en dar a cada participante una hoja en la que hay tres columnas (ver ejemplo: https://goo.gl/wEPXhl ). En la primera el participante escribe lo que cree que sabe sobre el tema a tratar en el curso (*Know*), en la segunda columna escribe lo que le gustaría aprender (*Wonder*) y la tercera columna la completa al finalizar el curso, y escribe lo que ha aprendido (*Learn*). Es una buena herramienta para iniciar un curso y hacer la evaluación final.

      Un abrazo Diego y gracias de nuevo por comentar. Sé que eres un tipo muy ocupado y por eso aún tiene más valor.

      • Diego Ibañez

        La web de Thiagi mola mucho. Me tendré que instalar el Telegram para poder comunicarme con gente inspiradora. Te veo el sábado para que nos dejes sin palabras.

  • Diego Ibañez

    Uys..se me olvidó la entrada de LinkedIn que dejó Alain sobre el curso, en el que lo explica mucho mejor que yo. Y en el que además se ven todas mis brillantes ideas sobre como mejorar en el dating. Para eso soy un soltero fracasado certified.

    https://www.linkedin.com/pulse/designing-learning-business-impact-alan-montague-cplp?trk=prof-post

  • Nacho Tellez

    Muy bueno Juan Daniel. Las formaciones que se apartan del modelo masterclass e invitan a participar a la audiencia son mucho más llevaderas y el aprendizaje más duradero.

    Otra cosa que fomenta el aprendizaje es “provocar” el error del alumno antes de dar la explicación. Así cuando la ofreces es más fácil que haya un “clic” en su mente y además evidencias el aprendizaje.

    La estructura sería algo así:

    Pides hacer un ejercicio
    “Fallan”
    Explicas la teoría y por qué fallamos
    Vuelven a realizar el ejercicio
    Lo hacen bien y ven la mejora

    ¡Un saludo y a seguir con el blog!

    • Hola Nacho.

      Efectivamente, “provocar el error” u ofrecer un reto interesante a los participantes es uno de los recursos más valiosos para facilitar el aprendizaje. Aunque esto también suponga un esfuerzo para el formador, pues no siempre es fácil diseñar un ejercicio que provoque ese “error” sobre el que se quiere trabajar.
      Si algo más puedo añadir es la importancia de ajustar el nivel de dificultad de ese ejercicio para que no desmotive por exceso o por defecto.

      También me parece muy interesante la estructura que propones. Alguna vez la he experimentado como participante y me ha gustado mucho, porque entras directamente a la acción y como tu dices, cuando se produce es “clic” en tu cabeza es difícil que esa sensación (y lo aprendido) se olvide.

      ¡Gracias por los ánimos de un maestro para este humilde principiante!